望み
Mientras en España centramos todos los esfuerzos en hacer de la tragedia un disparate, en Japón, una vez más, se da una lección de solidaridad al mundo.
Cabinas telefónicas y wifi gratis, ni se ha planteado la subida del precio de la comida o la bebida, escasa repercusión en el de la gasolina a pesar de la gigantesca demanda inesperada y aunque medio Tokyo está a oscuras por ahorrar electricidad, no hay vandalismo, ni saqueos.
En la televisión tratan de explicar lo que está sucediendo en Fukushima con esquemas, con palabras sencillas para los que no tenemos ni idea de energía nuclear, y no dejan de repetir que, por favor, ahorremos electricidad. Parece que no sólo yo les hago caso, porque casi ninguno de los apagones previstos han sido necesarios, ¿porqué? porque la demanda ha bajado increíblemente.
Ante el vil oportunismo, el alarmismo inútil y el ruido estéril de los necios, cabeza fría, compañerismo y muchas dosis, si, pero de esperanza y optimismo en cada gesto, en cada par de ojos que se me cruzan cada día desde el puto viernes pasado.
Me siento orgulloso de estar aquí.




¡Hola! Me llamo Esther Molina, soy de Barcelona y desde hace más de 10 años vivo en Japón. Tengo sangre de acuarela y alma de soñadora. Me encanta viajar, cocinar, pintar, la fotografía y el cine. Adoro los animales, especialmente los delfines. Trabajo en la radio de NHK como reportera, locutora e ilustradora. Si te interesa saber cómo es la vida diaria en el país del sol naciente quédate leyendo un poco más... (^__^) 
“Me siento orgulloso de estar aquí.”
Joer, si es que no me extraña, como para no estarlo!! Esa gente es muuuuy especial!!
Un post genial.