“Cuenta la leyenda que el joven Hikoboshi pasaba los días cuidando con cariño de las vacas. La bella Orihime vivía alegremente, tejiendo la elegante ropa para Dios. Ambos trabajaban fervientemente dedicándose a sus tareas con mucho entusiasmo.

Un día, el padre de Orihime pensó que quería presentarle a un hombre sincero para que se casase y escogió a Hikoboshi porque le pareció realmente un buen hombre. En cuanto se vieron el uno al otro se enamoraron locamente.

Entonces los dos pasaron los días ensimismados hablando sólo de sus cosas y finalmente dejaron de trabajar. Por eso las vacas estaban hambrientas,  enfermando y iban a morir. La ropa de Dios también se estaba rompiendo.

Finalmente el padre de Orihime se enfureció con ellos y les obligó a vivir separados, cada uno en un lado del río. Ellos se hundieron en su tristeza. Orihime pasaba todos los días llorando desconsoladamente y su padre sentía mucha lástima por ella.

Por consiguiente, el padre les dio permiso para verse una vez al año, cada 7 de julio.”

??(tanabata) significa la noche del día 7. El 7 de julio la estrella Vega (Orihime) y la estrella Altair (Hikonboshi) se pueden ver juntas en el firmamento, separadas por el río de estrellas de la vía láctea.

Este festival japonés se celebra con mucha pompa en la ciudad de Sendai, donde se sigue el calendario chino para la celebración (en agosto). En el resto de Japón se celebra el 7 de julio, colgando tiras de papel con deseos escritos en ramas de bambú.

Ese año, Natsuki y yo colgamos nuestros deseos en un árbol de bambú de un centro comercial en Omotesando. Deseo con todo mi corazón que se cumplan muy, muy pronto…

La primera vez que escuché esta historia fue por medio de uno de mis alumnos privados de español. La historia que he escrito no son más que sus palabras con mis correcciones gramaticales. Los dibujos también los hizo él. Son una monada, ¿verdad?… quién me iba a decir que con el tiempo él se iba a convertir en una persona tan especial en mi vida… je je je… (los deseos de tanabata siempre se cumplen… 😉   ) 

¡¡¡FELIZ TANABATA!!!

Orihime y Hikoboshi, trabajando arduamente.

Separados por el río, que representa la Vía Láctea.

Las constelaciones con las estrellas Vega y Altair

Caramelos japoneses (compeitou) edición tanabata, je je je.

Estos son los únicos caramelos que como, el resto los compro sólo hacerles fotos, je je je... (las gominolas son mundo aparte, esas me las como todas XDDD)

El árbol de bambú donde Natsuki y yo colgamos nuestras tiras de papel con nuestros deseos... de verdad que ojalá se cumplan rápido... ^__^